miércoles, 14 de octubre de 2009

Puerta de Recoletos

PUERTA DE RECOLETOS


La plaza de Colón se puede considerar como la puerta de entrada hacia los barrios del ensanche que se construyeron durante la segunda mitad del siglo XIX. De hecho, en este mismo lugar estuvo ubicada la Puerta de Recoletos hasta su derribo en 1859, pues hasta aquí llegaban los límites de la ciudad.

Entonces el Paseo de Recoletos era una vía secundaria por la que se accedía a la ciudad y estaba delimitada por un caserío desordenado en el que no faltaban huertas y tierras de labor, tahonas y herrerías, y algún que otro convento, como el de los Agustinos Recoletos de Copacabana, de donde el paseo tomó el nombre.

A mediados del siglo XIX se remodeló el paseo ensanchándolo a costa de las huertas que lo flanqueaban por su lado izquierdo y se creó un barrio en cada uno de sus lados, que han sido considerados como los más elegantes y representativos del Madrid Romántico Isabelino (la zona del Barquillo y las manzanas de casas que comprenden las calles de Recoletos, Villanueva, Jorge Juan y los comienzos de la de Serrano).

En esta transformación influyó la construcción del Palacio del Marqués de Salamanca (1846-1855), seguido de otras residencias de aristócratas y financieros, y en la que el Estado contribuyó con la construcción de la Casa de la Moneda (1856-1861) –hoy Jardines del Descubrimiento- y del Palacio de la Biblioteca y los Museos Nacionales (1866-1892), que hoy es la sede de la Biblioteca Nacional y del Museo Arqueológico.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Calle y Plaza de Colón y Calle Serrano


CALLE Y PLAZA DE COLÓN Y CALLE
SERRANO



La Plaza de Colón es uno de los lugares de mayor interés de la Villa de Madrid. Recibe el nombre de Cristóbal Colón, a quien hace honor. Se encuentra delimitada por las calles de Serrano, Goya, Jorge Juan, y los Paseos de Recoletos y La Castellana, uniendo estos dos últimos con la Calle de Génova. En su parte este hay un amplio espacio abierto conocido como Jardines del Descubrimiento.

Tanto la Calle como la Plaza de Colón están dedicadas al almirante Cristóbal Colón, Descubridor de América. La calle, que desde 1835 se denomina Colón, se llamó primero Santa Catalina la Vieja porque, al parecer, en una de las casas que había en ella había un mosaico con la efigie de dicha
santa. En la plaza estuvo la Puerta de Recoletos, construida en 1756 y derribada en 1859.

En el cruce de la plaza con la calle de Génova se erigen las llamadas Torres de Colón, proyectadas por el arquitecto Antonio Lamela Martínez y construidas entre 1967 y 1976.

El principio de la Calle Serrano fue abierto por el Marqués de Salamanca en los años 60 del siglo pasado para la construcción del Barrio que lleva el nombre del Marqués. La nueva calle sigue el recorrido de la cerca que rodeaba la Villa entre las Calles de Alcalá y Goya. Cuando se abrió recibió el nombre de Bulevar de Narváez y las primeras casas que se construyeron fueron las comprendidas entre las calles de Serrano, Villanueva, Lagasca y Goya. Además, la primera estación de tranvías que hubo en Madrid, estuvo en esta calle esquina a Maldonado, donde posteriormente se construyó la Iglesia de Los Jesuitas y de la cual salió el primer tranvía, el 31 de mayo de 1871. Tras la revolución de 1868 recibió el nombre actual, en recuerdo del general y político Francisco Serrano y Domínguez, que vivió en un hotel de esta calle esquina a la de Villanueva.

En torno a estas calles están situados el Museo Nacional Arqueológico y la Biblioteca Nacional.

jueves, 14 de mayo de 2009

Casino de la Reina: Restauraciones


CASINO DE LA REINA: RESTAURACIONES



En la segunda mitad del siglo XIX comenzaron los cambios y la remodelación del espacio de la finca. La posesión se había revertido al Estado Español, aun cuando había sido el Ayuntamiento de Madrid el que en su día compró las propiedades para ofrecérselas a la Reina Isabel de Braganza. En "compensación", el Estado donó la gran puerta principal al Ayuntamiento, que a su vez la colocó en el nuevo cerramiento del Retiro.

* El 20 de marzo de 1867 fue creado, por Real Orden, el Museo de Arqueología y fue inaugurado el 5 de julio de 1871 por el Rey Amadeo de Saboya. Su primer director fue Don Ventura Ruiz de Aguilera. Se instaló dicho Museo en lo que había sido palacete y demás dependencias en el Casino de la Reina. Allí se estableció con sus departamentos, sus jardines y su biblioteca hasta que en julio de 1895 fue trasladado al nuevo edificio del Paseo de Recoletos.

* En otras dependencias se instalaron el Gabinete Numismático, las antigüedades de la Biblioteca Nacional y una colección de antigüedades de la Escuela Superior de Diplomacia.

A lo largo de los años se fueron incrementando los fondos de estos establecimientos con obras que procedían de
lugares muy dispares, como exclaustraciones, aportaciones de los miembros del Museo (sacadas de las eventuales excavaciones), colecciones particulares y donaciones. El edificio del Museo de Arqueología se quedó pequeño y hubo que trasladar los fondos a uno nuevo más capaz (el actual museo). Este vasto espacio que comprendía los inmuebles y un gran jardín ha estado ocupado por:

* Instituto de Experiencias Agrarias, en una construcción moderna, dando a la calle de Embajadores esquina con Casino de la Reina. El palacete anterior había sido destinado a Centro de la Tercera Edad.

* Colegio de religiosas, que daba a la calle del Casino. Aquí estuvo antes el llamado Asilo de Cigarreras, es decir la "guardería" infantil que se instaló a instancias de las cigarreras que trabajaban en la cercana Fábrica de Tabacos.

* Grupo Escolar Luís Vives (actualmente C.E.I.P. Santa María).

* Biblioteca Popular.

* Escuela de Magisterio Femenino. Estos tres últimos edificios corresponden al nº 9 de la Ronda de Toledo.

* Escuela de Veterinaria. En 1877, una Real Orden aprueba la construcción de un edificio que sería destinado a esta disciplina académica. Las obras finalizaron en 1881 y el resultado fue un edificio neomudéjar cuyo arquitecto fue Francisco Jareño. La Escuela de Veterinaria se encontraba ubicada al final del Prado de Recoletos donde hoy (siglo XXI) se alza el edificio de la Biblioteca Nacional. El nuevo edificio tiene entrada por la plaza de Embajadores y por la calle de Embajadores nº 70.

* Instituto Cervantes. Con motivo del traslado de la Escuela de Veterinaria a la ciudad Universitaria, sus dependencias quedaron a merced del Ministerio de Educación, quien lo cedió a este centro de enseñanzas medias en 1958. Tras las obras de acondicionamiento empezó a funcionar como tal en 1960.

En los primeros años del siglo XXI el Ayuntamiento de Madrid restauró los jardines para uso público. El proyecto es obra de los arquitectos Beatriz Matos Castaño y Alberto Martínez Castillo y ha recibido varios premios. Ha desaparecido de estos terrenos toda la edificación añadida, a excepción del I.E.S. Cervantes y el C.E.I.P. Santa María. El colegio de religiosas, que ocupaba el antiguo palacete, ha sido restaurado recientemente y destinado a usos sociales.

martes, 5 de mayo de 2009

Casino de la Reina: Edificio

CASINO DE LA REINA: EDIFICIO

La reina mandó adornar y enriquecer esta quinta con árboles frutales, jardines, casitas rústicas, templetes, y un pequeño palacio de dos plantas decorado en su interior con pinturas de Vicente López. Lo más llamativo era la portada de acceso al recinto que daba a la Ronda de Toledo, pues estaba flanqueada por dos pares de columnas dóricas rematadas con cornisas y hermosos grupos escultóricos que representaban a dos niños y un jarrón.

El edificio principal era el palacio, construido por el Maestro Mayor (Arquitecto Municipal) Antonio López Aguado, con un exterior carente de adornos y un interior de gran riqueza artística. Lo más notable era una sala con zócalos de mármol cuyo techo estaba pintado por Vicente López más dos cuadros pintados por Ribera. La fachada tenía una buena escalinata con barandilla de hierro fundido, rematada por 10 bustos en mármol blanco.

En el extremo sureste de la finca existía una gran ría con un dique y dos lanchas de remos, y en la zona más alta había una gruta o cenador con asientos y mesas rústicas. Había además un gran estanque de agua gorda, construido en ladrillo y mampostería que se utilizaba como depósito para regar. Las aguas potables venían de la Plaza del Progreso hasta una arqueta situada en el nº 47 de Lavapiés.

También había un gran invernadero y un importante edificio para los empleados que se llamaba Casa de la Familia y que tenía una salida frente a la calle Peña de Francia (esta calle desemboca en la calle del
Casino).

En el lado sur del perímetro se encontraba la entrada principal con una puerta grandiosa que se conserva todavía en el siglo XXI en la entrada que hay en el Retiro desde la Puerta de Alcalá. En la parte norte se hallaba la "puerta de carros" desde la que se accedía a la antigua Calle del Sol (Calle del Casino). Todo el recinto estaba salpicado de pequeños edificios, estatuas, bancos, etc. De todo ello no quedan sino escasos restos. La reja que rodea todo el espacio procede del Palacio de San Juan, ubicado en lo que fue pertenencia de los Jardines del Buen Retiro y que fue derribado para dar su espacio al Palacio de Comunicaciones (Correos) y Ministerio de Marina.

miércoles, 22 de abril de 2009

Casino de la Reina


CASINO DE LA REINA

El Casino de la Reina es una casa de recreo o casa de campo con grandes jardines que el Ayuntamiento de Madrid regaló a la Reina Doña Isabel de Braganza, segunda esposa del Rey Fernando VII, según el acuerdo que se llevó a cabo el 5 de abril de 1817. Un vasto terreno situado junto a la Ronda de Toledo y popularmente conocido como la “Huerta del Clérigo Bayo”, para que allí se estableciera una quinta y jardín de recreo para su disfrute personal, que en adelante será conocida como el Casino de la Reina. Ubicada en la actual plaza de Embajadores y limitada por las calles de Embajadores, Portillo de Embajadores, Rondas y Ribera de Curtidores. En los albores del siglo XXI el recinto está ocupado por una serie de edificios docentes y los jardines han quedado muy reducidos.

Tras haber hecho el acuerdo del regalo, el Ayuntamiento de Madrid se dispuso a realizar la adquisición de los terrenos y del edificio y el día 24 de abril de 1817 adquirió la Huerta de Romero, cuyo propietario era Manuel Romero, que había sido Ministro de Justicia en los tiempos de José Bonaparte. Manuel Romero, a su vez, había adquirido la finca en 1808, tras haberle sido arrebatada a los clérigos regulares de San Cayetano por el gobierno intruso. A esta compra había añadido las de varias casas y el Almacén Municipal de Aceite y Pescado (situado todo ello en la calle del Sol, que en el siglo XXI se llamaba calle del Casino). Después había mandado construir una casa - palacio y había embellecido el lugar con un jardín.

A finales de 1817, el Ayuntamiento decidió que la finca comprada no era lo suficientemente grande, así es que compró otras cuatro posesiones para completar la superficie, cuya extensión es la que se conoce en la actualidad. Los nuevos añadidos fueron:

* Un corral que pertenecía al mayorazgo de Gil Imón (fundado en el siglo XVII por Don Baltasar Gil Imón de la Mota).

* Un corral cuya fachada daba a la Ribera de Curtidores, propiedad de don Manuel Martínez Muro.

* Una casa - fábrica de alfar, en la calle de Mira el Sol, propiedad de Don Ventura Mazarrón.

* Un gran solar que contenía también un tejar - fábrica de ladrillos, perteneciente a Don Miguel Picazo Cobobriz. Estas dos últimas pertenencias procedían de la antigua Huerta del Bayo.

Finalmente la finca quedó configurada en forma de hexágono irregular, con una extensión de 13 fanegas, 4 celemines y 160 pies de superficie. Su perímetro fue cerrado por una cerca y se plantaron abundantes árboles frutales y de sombra. El jardín llegó a ser muy bello, con paseos, fuentes y rías, además de los edificios.