martes, 27 de noviembre de 2012

Exposición de motocicletas en la estación de Nuevos Ministerios

Surgió una idea innovadora desde el Consejo de Transportes e Infraestructuras, realizar una exposición en la Estación de Nuevos Ministerios de forma gratuita. En Madrid es frecuente la realización de exposiciones en numerosos centros habilitados para tal ocasión pero también algunas veces el Ayuntamiento o los departamentos responsables conceden permisos para colocarlas o realizarlas en espacios abiertos o incluso en la calle.

Esta vez, el Consejero de Transportes e Infraestructuras inauguró la exposición “Motocicletas 1895 - 2007. Una historia sobre ruedas”, celebrada durante los días comprendidos entre el 10  y 28 de Diciembre de 2007.

Dibujo
En ella los viajeros pudieron disfrutar de forma gratuita y durante las horas en la que el suburbano permanecía abierto de un recorrido por la evolución de este vehículo a través de la historia hasta nuestros días, incluyendo motos de última generación salidas de las factorías más importantes del sector y algunas de las máquinas que la escudería Repsol – Honda utiliza en el Mundial de Motociclismo.

Los asistentes a tal acontecimiento encontraron desde un triciclo con motor hasta las motos de nuestros días, pasando por la Indian Scout del año 1928 o los primeros modelos de los años 70. En total, 50 modelos, 33 de ellos antiguos, que hicieron las delicias de todos los que a diario pasaron por esta Estación. Las diferentes motocicletas estaban distribuidas por diversos puntos del hall de la misma con el fin de tener un mayor alcance entre los viajeros que se acercaron a observarlas.

Entre el público que acudió a la cita me encontraba yo por supuesto que, como es habitual ya en mí, inmortalice cada una de las piezas allí expuesta y observé como da igual al lugar que acuda y a que hora sea el evento que se realiza que siempre me encuentro personas de toda condición y edad viéndolo. Es más, había personas que se emocionaban al ver alguno de los vehículos recordando épocas mejores. Puede ser que el lugar escogido no fuera el adecuado puesto que el mundo de las motos no tiene nada que ver con los trenes de cercanías o metro que por ese lugar circulan, aún así los aficionados a este mundo estuvieron de enhorabuena.

Fotos: - Exposición de motocicletas en la estación de Nuevos Ministerios.

martes, 2 de octubre de 2012

El Tren de la Fresa

El Tren de la Fresa es el nombre que recibió el segundo ferrocarril de la Península Ibérica (inaugurado por Isabel II el 9 de febrero de 1851), que unía Madrid con el Real Sitio de Aranjuez, tras el de Barcelona - Mataró (1848), tuvo 49 km. Se trata, sin embargo, de la tercera línea ferroviaria en España, pues el 10 de noviembre de 1837 se había inaugurado el ferrocarril entre Güines y La Habana, en Cuba (por aquel entonces todavía española).

El Marqués de Pontejos presentó un proyecto de camino de hierro que, bajo el patrocinio del Marqués de Salamanca, fue finalmente inaugurado por la reina Isabel II. La propia monarca cedió gustosamente terrenos de su propiedad, al oeste del Palacio Real, para la entrada del ferrocarril en Aranjuez. Según cuenta la leyenda, este tren llegaba hasta la misma puerta de la residencia real y, según dicen, sus últimos metros eran de plata. Para llevar a cabo la línea, se tuvieron que salvar diversos accidentes geográficos, con la construcción de sendos puentes sobre los ríos Jarama y Tajo. La importancia estratégica de la línea era elevada, pues suponía el primer paso del ferrocarril desde Madrid a Andalucía y Levante.

Se construyó una estación término, hoy desaparecida, frente a la fachada occidental del Palacio Real de Aranjuez, a la que se añadiría años después otra estación al sudoeste del casco antiguo de la ciudad, en la que paraban los trenes destino a Cuenca, tras la prolongación de la línea a esta ciudad en 1883. Ambas fueron sustituidas por otra estación, construida en 1923, y que actualmente sigue en uso. Hasta la creación de Renfe en 1941, dicha estación pertenecía a la Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA), como muestran los mosaicos decorativos existentes en su vestíbulo.

Creado en una época en la que los trenes eran remolcados por locomotoras de vapor con vagones que eran de madera y, además de transportar viajeros, permitían llevar a Madrid rápidamente los productos de la huerta ribereña (fresas y espárragos), de los que tomaría el nombre de Tren de la Fresa.

Actualmente, el Tren de la Fresa entre Madrid y Aranjuez ofrece la posibilidad de revivir aquel recorrido durante los meses de primavera y otoño con servicio todos los Sábados y Domingos y festivos desde el 8 de abril al 9 de julio. Antiguamente partía de la Estación de Delicias, hoy en día lo hace desde la Estación de Atocha. Durante una hora se recrea el viaje en Tren compuesto por una antigua locomotora de vapor Mikado (aunque ésta es de mediados del siglo XX, de vapor pero de combustible líquido y no de carbón), un furgón de correos de los años 50 y cuatro vagones, fabricados completamente de madera, que datan de entre 1914 y 1930, con azafatas, a la ida y a la vuelta, vestidas de época que reparten suculentos fresones a los viajeros, productos típicos de la huerta de Aranjuez. El precio del billete incluye el viaje en tren hasta Aranjuez, visita a la ciudad, al Palacio Real y al Museo de Falúas, con todos los desplazamientos incluidos.

El tren cumple 22 años de trayecto turístico Madrid-Aranjuez, aunando cultura, paisaje, ocio, fresones y sorpresas.

jueves, 23 de agosto de 2012

Museo del Ferrocarril: El Edificio (2ª Parte)

El edificio principal, de un gran racionalismo y con la mínima ornamentación, utilizaba en su construcción hierro y vidrio. De los muros laterales, de doce metros de alto, salen 18 cerchas metálicas distanciadas diez metros, sobre las que se apoya la cubierta. La nave tiene 170 metros de largo, 35 de ancho y 22'50 de alto y en ella podían entrar a la vez cinco trenes de veinte coches. Los pabellones laterales están más decorados. Se usaron para su construcción ladrillos de dos colores, rojo y negro, y tiene reminiscencias mudéjares, siguiendo el estilo tan utilizado en la época en la ciudad.

El precio de la obra fue de dos millones de pesetas (unos 12.000 €). Para ajustar el presupuesto, en la cubierta de la nave central se utilizó chapa ondulada galvanizada en lugar de pizarra, aunque ésta sí se utilizó en los pabellones laterales. Su inauguración supuso un acontecimiento para la ciudad, ya que por entonces no existían todavía los edificios definitivos de las estaciones de Atocha y del Norte.

Aunque no ha sufrido importantes variaciones desde su construcción debido a que desde el comienzo tuvo completas todas sus instalaciones, en 1906 sufrió una reforma. El pabellón de salida pasó a acoger desde entonces también las llegadas para poder instalar una línea de tranvías. Posteriormente se sustituyó la vía central por un andén y la pizarra de las naves laterales por placas onduladas de fibrocemento.

En los años cuarenta se quiso hacer un ambicioso proyecto de reforma de la estación, pero al final sólo se intervino en el vestíbulo principal. El 1 de julio de 1969, inaugurada la estación de Chamartín, Delicias se cerró definitivamente al tránsito de viajeros, en 1971 al de mercancías y en 1980, tras once años en que la fiebre especuladora amenazó su existencia, RENFE solicitó que se incoara expediente para que la estación fuese declarada Monumento Histórico Nacional y cobijara sus fondos ferroviarios. Se firmó un acuerdo entre la compañía y el Ministerio de Cultura, para que el edificio albergara el Museo Nacional de la Ciencia y la Tecnología y el Museo del Ferrocarril. Según el acuerdo, RENFE permitiría la división de la estación para ser utilizada para ambos cometidos y a cambio el ministerio participaría en la restauración del edificio, cuyo coste total fue de 370 millones de pesetas. El Museo del Ferrocarril fue inaugurado el 19 de diciembre de 1984.

En la estación se han grabado varias películas, como Doctor Zhivago, Amantes, Las cosas del querer, El amor perjudica seriamente la salud y tomas internas para la serie Cuéntame.

miércoles, 6 de junio de 2012

Museo del Ferrocarril: El Edificio (1ª Parte)

La estación comenzó a construirse en el año 1879, sobre unos terrenos expropiados para tal efecto a un tal José Surime, siguiendo el proyecto del ingeniero francés Émile Cacheliévre, aunque durante muchos años se la relacionó erróneamente con Gustave Eiffel. En el proyecto también participaron los arquitectos españoles Calleja, Espinal y Uliarte. Cacheliévre aplicó un nuevo sistema consistente en una serie de cuchillos armados unidos a los pilares y hundidos en los cimientos presentado por Henri de Dion en la Exposición Universal de París de 1878. La construcción original de Dion se perdió, por lo que la estación tiene el valor añadido de ser la más antigua conservada que utiliza el sistema de Dion. La estructura metálica de la nave central fue construida en Bélgica por la firma Fives-Lille, como la Estación de Orsay de París, y posteriormente transportada a Madrid para el montaje final. La obra fue inaugurada a las cuatro y media de la tarde del 30 de marzo de 1880, sólo once meses después del comienzo de las obras, por el rey Alfonso XII acompañado del Gobierno de Canovas del Castillo.


La ubicación definitiva de la estación se hizo en este lugar por encontrarse ya construida entonces la línea de circunvalación (el "ferrocarril de cintura") que unía las estaciones de Atocha y Príncipe Pío, entonces llamada del Norte. Se construyó en el antiguo solar del paraje denominado "El jardincillo", junto al antiguo "Palacio de las Delicias del Río", en el barrio del Perchel. Al tener que buscar la conexión con la citada vía de circunvalación, la estación no pudo construirse en el mismo Paseo de las Delicias, sino en una zona situada siete metros por debajo de éste a la que se llega por una cuesta en forma de curva. Por esta razón, hoy en día no resulta visible desde el paseo, al hacer sido ocultada por edificaciones posteriores.


Aunque era una estación de cabecera, su diseño correspondía más al de una estación de paso, con los extremos libres y a los lados dos cuerpos paralelos. Se hizo para que uno sirviera para la entrada de pasajeros y el otro, menor, para la salida. La nave central, que cobijaba cinco vías, era un espacio completamente diáfano. Seguía así la tipología del resto de estaciones construidas por la época en Europa, pero con la peculiaridad citada de situar el andén de llegada a un lado y el de salida enfrente.


Fotos: - Museo del Ferrocarril.

miércoles, 30 de mayo de 2012

Museo del Ferrocarril: Estación de Delicias

La estación de ferrocarril de Delicias en la actualidad ya no presta servicio ferroviario y en sus instalaciones alberga el Museo del Ferrocarril de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles. Inaugurada en 1880, fue la primera estación monumental construida en la ciudad. Se encuentra situada en el Paseo de las Delicias. No debe confundirse con la Estación de Cercanías de Delicias, la cual se sitúa unos metros más arriba subiendo por el paseo del mismo nombre, ni con la Estación de Metro de Delicias, situada también en el mismo paseo, a unos metros de la primera.

Antes de la construcción de la estación, Madrid estaba unida ferroviariamente con Lisboa mediante una línea operada por la Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante (MZA). Esta vía discurría por Alcázar de San Juan y Valdepeñas, por lo que se decidió hacer un trazado más directo a través de Ciudad Real. Se encargó de ello la Compañía del Ferrocarril de Madrid a Ciudad Real y Badajoz (MCB), inaugurando el Rey Alfonso XII el 30 de marzo de 1880 la línea que unía las dos ciudades.

La compañía MCB fue casi inmediatamente absorbida por la MZA y, como ésta ya disponía de la Estación de Atocha para operar, por el Convenio de París de 13 de febrero de 1883 la estación fue vendida a la Compañía de los Ferrocarriles de Madrid a Cáceres y Portugal (MCP), que fue quien definitivamente operaría la estación, convirtiéndose desde entonces en una estación internacional que unía las capitales de España y Portugal. Los trenes a Ciudad Real continuaron saliendo de Delicias hasta que finalizaron las obras de la estación de Atocha en diciembre de 1892.

La línea, debido a la escasez de población de las localidades por las que pasaba, fue principalmente usada para el transporte de mercancías, como ganado, corcho y cereales. Entre los trenes de viajeros que ofrecieron sus servicios destacan el Rápido (convertido en Lusitania), el Correo Express, el Ligero, el Ómnibus o el de Correos. En el Lusitania llegó a España en 1948 el entonces príncipe Juan Carlos, aunque no desembarcó en esta estación, sino en la de Villaverde.

En 1934 se revisó el proyecto de electrificación de la línea, comenzando los trabajos al año siguiente, aunque inmediatamente se vieron paralizados por el comienzo de la Guerra Civil. La compañía RENFE los continuó al finalizar aquella, siguiendo el proyecto de la Compañía del Norte, y los terminó en 1944, siendo la inauguración oficial el 9 de febrero de 1946. Se instaló un sistema de corriente continua de 1.500 voltios.